Garnachas y cariñenas centenarias sobre licorella: la región española renacida en 1989 que conquistó al mundo en una década.
El Priorat es un anfiteatro de pizarra —la licorella— plantado por monjes cartujos en el siglo XII alrededor de Scala Dei. Tras un siglo de abandono y emigración, en 1989 un puñado de viticultores encabezados por René Barbier y Álvaro Palacios recuperó bancales de garnacha y cariñena centenarias y embotelló los primeros clos modernos: Clos Mogador, Clos Dofí, L'Ermita, Clos Erasmus.
En apenas una década aquellos vinos pasaron del anonimato a las listas de los más buscados del mundo, y la región obtuvo la segunda calificación DOCa de España, junto a Rioja. Las primeras añadas de los clos fundacionales —los noventa— son hoy piezas de coleccionismo con una historia irrepetible: el renacimiento completo de una región en una sola generación.







